Todas
las noches de lunes a sábado
- Dios creó el domingo para descansar -
los solistas del Grupo Operístico de Madrid se ponen un
delantal y
se convierten en camareros del restaurante La Favorita.
Durante
la cena, entre plato y plato, risas, vino y champán, los
comensales se ven sorprendidos, por un repertorio de fragmentos
de las óperas más conocidas.